Luz solar, suelo y serotonina
Como residentes de Florida, probablemente todos hayamos sentido alguna vez los efectos de perder la noción del tiempo y quedarnos al sol durante demasiado tiempo. Nunca es agradable despertarse a la mañana siguiente con la piel irritada y llena de ampollas, y tener que reorganizar los planes de la semana para buscar tratamiento. Para algunas personas, el problema puede resultar tan molesto que llegan a mostrarse reacios a volver a exponerse al sol. En lugar de pasar de un extremo al otro, recordemos por qué tomar el sol, especialmente a primera hora de la mañana, entre las 7:00 y las 9:00, puede ser una de las cosas más beneficiosas que una persona puede hacer para cuidar su salud.
El libro del Dr. Russell Reiter, *Melatonina*, reveló que la luz solar intensa de la mañana y la exposición a la luz intensa a lo largo del día aumentan los niveles de melatonina, lo que facilita conciliar el sueño y mantenerlo más tarde por la noche. La exposición al sol desempeña un papel fundamental en el establecimiento de nuestros ritmos circadianos, ya que la luz azul del sol incide sobre unas células de la retina llamadas melanopsinas, que a su vez envían señales nerviosas a la región del hipotálamo en el cerebro, donde se encuentra el núcleo supraquiasmático, que actúa como el reloj maestro del organismo. A continuación, otra señal llega al cerebro a través de las células ganglionares de la retina, que indican «¡libera serotonina!», lo que el cerebro hace encantado.
La luz solar también aporta vitamina D, que favorece la salud ósea y muscular, regula la presión arterial, el nivel de azúcar en sangre y el sistema inmunológico, contribuye a la estabilidad de la función cognitiva e incluso puede eliminar las bacterias en las habitaciones iluminadas por el sol. Se recomienda exponerse al sol al menos diez minutos al día para aprovechar sus beneficios. Y mientras das tu paseo matutino admirando todas las plantas y escuchando el canto de los pájaros resonar en el cielo, ¡dedicar un rato a meter las manos en la tierra también puede reportarte increíbles beneficios para la salud!
El suelo está repleto de una bacteria beneficiosa llamada Mycobacterium vaccae, que puede estimular al cerebro para que libere serotonina. El contacto con toda esta diversidad de microbios puede fortalecer el sistema inmunitario y reducir el riesgo de desarrollar alergias más adelante en la vida, especialmente en el caso de los niños pequeños. El suelo puede incluso reforzar la barrera protectora de la piel gracias a todas las bacterias beneficiosas que contiene, lo que dificulta que los patógenos nocivos y las infecciones logren penetrar en ella.
Recuerda que la forma en que empiezas el día influye en tu nivel general de ansiedad. Así que empieza con cosas que te ayuden a cuidar tu salud, en lugar de lo contrario. ¡Sal a la calle, disfruta del sol y ensúciate las manos!