¿Por qué sacan la lengua las serpientes?
Las serpientes tienen nariz, así que, ¿por qué sacan la lengua para oler? Aunque tienen un olfato muy sensible, inhalan y exhalan tan lentamente que el olor de su presa se les escapa rápidamente. Para contrarrestar esto, las serpientes han desarrollado un órgano situado en lo más profundo de la boca llamado «órgano de Jacobson», que recibe su nombre de Ludvig L. Jacobson, el anatomista del siglo XIX que lo descubrió por primera vez. El órgano de Jacobson tiene dos cavidades en el paladar de la serpiente que están recubiertas de receptores químicos perfectos para detectar los olores más tenues.
Un ratón pasa corriendo y deja rastros de sí mismo en forma de sudor, piel, pelo e incluso los gases que exhala. Una serpiente saca y mete rápidamente la lengua en el aire antes de tocar el suelo para recoger estas partículas, llevándolas hasta el órgano de Jacobson y permitiéndole localizar incluso a las presas más rápidas.
Sin embargo, este órgano auxiliar olfativo especial no es exclusivo de las serpientes; todos los reptiles y anfibios, así como algunos mamíferos (incluidos los seres humanos), lo poseen, aunque su uso varía. Los mamíferos muestran lo que se conoce como «respuesta de flehmen», en la que el animal retrocede el labio superior y muestra los dientes delanteros mientras arruga las fosas nasales para hacer llegar partículas al órgano. (Imagina a un gato poniendo una cara graciosa.) En muchas especies no es más que un vestigio de un órgano y, por lo tanto, no es funcional.
En una ocasión, unos científicos tomaron serpientes recién nacidas y las expusieron a los olores de diversos animales para comprobar si, desde su nacimiento, sabrían identificar cuál era su presa habitual. Observaron que las serpientes de agua rayadas del norte sacaban la lengua con mayor frecuencia tras detectar la presencia de ranas, su alimento básico habitual, mientras que las serpientes reina eran las que más respondían al olor de los cangrejos de río, su manjar favorito. Esto sugiere claramente que las serpientes nacen con una sensibilidad especial al olor de determinadas especies animales.